Sigo intentando enterarme qué pasa con dudosos resultados. La guerra no tiene parecido con ninguna de las que he visto y oído por televisión. Las imágenes no tienen la crueldad de las de Bosnia o Irak. Los aviones bombardean como en un juego de ordenador. La mas dura que he visto -un hombre siendo asesinado en el suelo- ni siquiera parece tremenda. El ya casi cadáver acepta su situación sin cambiar de posición y diciendo , con poca convicción, ¡Alá es grande¡ mientras mira con aire casi aburrido.
La destrucción y los muertos y heridos son selectivos, aparecen muchachos , generalmente corriendo y vistos de espalda que tirotean al aire bulliciosos y , como si se tratase de tracas falleras, a nadie parecen inmutar. Sin duda no están escasos de munición y alegría.
Cuando se les entrevista, todos son ingenieros o expertos informáticos: rebeldes cultos e informados que no se ponen de acuerdo en casi nada. Tienen hasta un cantautor que domina el inglés.
Estos ingenieros indomables van a ser los futuros dirigentes en el caso de que Gadafi, que no es el objetivo de este "encuentro", sea convenientemente eliminado o trasladado a un paraíso" ad hoc" donde pueda exhibir su estilo único y gozar de un merecido descanso tras años de imaginativo ejercicio del poder.
Sus niños, sí, en plural, parece que serán los herederos de de su corona.



